INTA en pie de lucha ante amenazas de desmantelamiento en todo el país

En una reciente entrevista, Julieta Boedo de la Coordinación Nacional de ATE en el INTA, conversó sobre la crítica situación que enfrenta el organismo frente a recortes y amenazas de cierre bajo el actual gobierno. Según afirmó, “están queriendo desarmar un organismo” crucial para el sistema productivo agropecuario e industrial del país, en el marco de un contexto general de desfinanciación y recorte.

Boedo describió la actual situación como una lucha constante por parte de las y los trabajadores del INTA, quienes “vienen resistiendo ya hace más de un año el ataque permanente”. Este ataque no solo afecta a la estructura física del organismo, como las tierras y los bienes patrimoniales distribuidos a lo largo de Argentina, sino también a su recurso humano más valioso: los trabajadores y trabajadoras.

“Nosotros pudimos derribar a través del congreso, la justicia”, remarcó Boedo, refiriéndose a las victorias en batallas pasadas contra estos embates. Sin embargo, ahora se encuentran “volviendo a foja cero” en un intento de otro avance desde el consejo directivo, que es donde pasan todas las decisiones importantes relativas al funcionamiento del instituto.

Julieta Boedo señala que este tipo de políticas no son nuevas, sino parte de un modelo de gestión que, según ella, busca “la destrucción de todo el sistema agropecuario de producción”. El propósito, o al menos el efecto, que perciben desde ATE es un deterioro continuo de las capacidades productivas de uno de los principales organismos de apoyo y desarrollo para el sector agroindustrial argentino.

La situación descrita para el INTA sería exponencialmente grave por lo que representa el instituto para la soberanía alimentaria y la investigación aplicada al sector primario y secundario. En este contexto, el panorama se agrava con el avance de lo que llama “la motosierra” del gobierno, liderado por actores políticos cuya visión económica parece menospreciar el valor de las instituciones nacionales.

Tanto Boedo como sus compañeros de lucha insisten que su resistencia continuará y mantendrán visible su causa, dadas las implicancias críticas de las decisiones que se están tomando desde el ámbito político. Aunque se enfrentan a un desafío considerable, han expresado confianza en seguir contando con el apoyo del congreso y otras instancias judiciales para frenar cualquier intento que socave las bases del INTA.

En conclusión, el INTA se ha convertido, una vez más, en un símbolo para aquellos que están en contra de las políticas de desfinanciación y desmantelamiento de organismos públicos vitales para el desarrollo nacional. La lucha por la preservación del INTA continúa, atravesando más allá de los despachos gubernamentales y judiciales, buscando también el apoyo y la comprensión del público en general, sobre la importancia de estas instituciones en el tejido productivo y social de Argentina.