Desde el 6 de junio, cada sábado a las 18 horas, el Alquimia Centro Cultural en la calle Ravignani 1408 se convierte en el punto de encuentro para aquellos que desean explorar las complejidades de la mediana edad. Bajo la dirección de Ana Laura Pache, la obra ‘Calzones Estampados’ presenta un unipersonal conmovedor e intenso, creado e interpretado por Lolo Avegliano.
La historia gira en torno a Mercedes Alcorta Mecha, una licenciada en sistemas de 53 años que se encuentra desempleada. La situación no es del todo rara y se repite en muchos lugares de Argentina, una realidad que Ana Laura Pache aborda con profundidad en esta obra polémica y llena de matices. ‘El texto de Lolo implica muchas de las cosas que tenemos las mujeres en la crisis de los 50’, comenta Pache, quien siente una fuerte conexión con el tema debido a su propia experiencia en el mercado laboral.
Pache, que además de ser dramaturga es periodista y guionista, refleja en la obra la sensación de ser percibida como ‘tecnología obsoleta’. ‘A veces nos hacen sentir como si nosotras fuéramos tecnología obsoleta’, afirma. El relato de Mecha no solo es una descripción precisa de la situación social en que viven muchas mujeres, sino también un testimonio de resiliencia y redescubrimiento.
La obra ‘Calzones Estampados’, aunque se esperaba que resonara principalmente entre mujeres, ha sorprendido convocando a público de ambos géneros y de varias edades. ‘Es un problema que todos atravesamos a partir de los 50 años’, comenta Pache, resaltando el interés universal de la obra. Este alcance tiene mucho que ver con la forma en que la obra desafía las nociones preconcebidas de la jubilación y el paso del tiempo.
El teatro independiente de Buenos Aires es un vibrante crisol de creatividad, y la colaboración entre Pache y Avegliano lo hace aún más poderoso. ‘Calzones Estampados’ no solo explora las dificultades que enfrentan las mujeres maduras en el mundo laboral, sino que ofrece una solución valiente. ‘Qué pasa cuando nos hacen sentir tecnología obsoleta’, se pregunta la directora, planteando un debate sobre la valía personal más allá de la percepción social.
Alquimia Centro Cultural, con sus acogedoras 48 butacas, proporciona el ambiente perfecto para una experiencia teatral tan íntima. Bajo la coordinación de Lili Bukay, y con la colaboración del diseñador de vestuario Luis Vilches, el espacio cobra vida con el dinamismo de la presentación de Avegliano. La elección del vestuario, un llamativo traje plateado, no es accidental y simboliza una transformación crucial en la trama. ‘Si ustedes creen que hay cosas del espacio, van bien orientados’, afirma Pache, sugiriendo un sentido de exploración y nueva perspectiva en la obra.
El proceso de creación de la obra es descrito por Pache como un enriquecimiento mutuo entre ella y Avegliano. La obra es, según sus palabras, un ‘texto que de alguna manera también lo siento propio’, después de haber trabajado de manera tan cercana con Lolo en su desarrollo.
El impacto de ‘Calzones Estampados’ se ve potenciado por los elementos visuales y sonoros habilidosamente integrados en la puesta en escena. Desde la importante iluminación de Miguel Solowez hasta la envolvente banda sonora de Toni Moliterni, todo en esta producción está cuidadosamente elaborado para sumergir al público en la narrativa.
Las representaciones continúan los sábados a las 18 horas, y aunque las entradas se adquieren por Alternativa Teatral, la demanda ha sido abrumadora. La función final se juega contra el tiempo, ya que compite con un partido de Argentina, pero ofrece una noche cultural antes de la emoción deportiva. ‘Nosotras vamos mucho más’, asegura Pache, invitando a la audiencia a experimentar un unipersonal que desafía y conmueve en partes iguales.
En este contexto, la obra no solo es un espectáculo teatral, sino un llamado a la reflexión sobre los roles que el mercado y la sociedad asignan a las mujeres maduras. Es un recordatorio de que la transformación y el autodescubrimiento no tienen fecha de caducidad, y que, como comparte Avegliano a través de su personaje: ‘Si no hay solución para todo, al menos que haya una salida’.