Jorge Macri logra un cambio en la recolección de residuos en la ciudad

Jorge Macri logra un cambio en la recolección de residuos en la ciudad

En un movimiento que redefine la gestión de residuos en la ciudad, Jorge Macri ha logrado finalmente lo que hasta hace poco parecía un sueño inalcanzable para su primo, Mauricio Macri. La reciente decisión del gobierno de licitar la recolección de residuos reciclables ha generado tanto aplausos como críticas al desplazar a cartoneros para dar lugar a empresas privadas en el ámbito de los residuos urbanos.

En palabras del entrevistado, “Jorgito Macri, logró lo que era hasta hace muy poco el sueño húmedo de su primo, Mauricio Macri”, quien fue el impulsor del PRO, partido que revitalizó la derecha conservadora en el país y que lo llevó a ocupar importantes cargos, incluido el de presidente. No obstante, frente a las políticas actuales, “algo que hoy parece muchísimo menor teniendo en cuenta a quien tenemos en el sillón de Rivadavia, ¿no? Javier Milei es el factótum de todo lo que no pudo o no se animó a ser la derecha no tan vernácula que rodeaba a Mauricio Macri”.

El trasfondo de esta medida nos lleva años atrás, cuando Mauricio Macri describió a los cartoneros con una frase que dejó huella: “quizás se acuerdan de esa frase de Mauricio Macri que hacía referencia a que los cartoneros eran ladrones porque se robaban la basura porque la basura no era de ellos y ellos se la robaban”. Sin embargo, durante su gestión no logró suprimir el fenómeno por completo: “Mauricio Macri tenía el negocio y la basura. Esa era la cuestión. Nunca pudo con los cartoneros”.

“Se la tuvo que, en el barrio decimos, comer doblada porque son producto de las propias políticas que él llevó adelante”, comenta el entrevistado al referirse a cómo la pobreza y el sistema capitalista extremo que promueve estas fuerzas políticas han dado lugar a la actividad de los cartoneros. A pesar de los intentos previos de absorber o controlar esta forma de subsistencia, la recolección informal liderada por los cartoneros continuó persistiendo.

Ahora bien, bajo el manto de un nuevo contexto político, y lo que el entrevistado describe como un “cambio de viento”, Jorge Macri consigue implementar un plan mucho más osado: “licitar la recolección de residuos reciclables y con esto pretende sacarse de encima a otra parte de la población”. Este movimiento, sin precedentes en su ejecución, representa un fuerte golpe para los recicladores urbanos amparados por ley.

Esta modificación en la política de residuos de la ciudad se debate entre los que la ven como un progreso hacia una gestión más eficiente de residuos y aquellos que la perciben como un retroceso en los derechos de quienes hallaron en el reciclaje una forma de vida. “Con este reflotar de ideas ya perimidas, de ideas muy viejas ya, detestablemente viejas, anacrónicas, pero que están de vuelta acá entre nosotros”, la postura de Jorge Macri arroja un nuevo enfoque en la política local, uno que invita a revisitar debates añejos con renovados actores en el escenario político.

Como los cartoneros comienzan a enfrentarse a esta nueva realidad, surge la pregunta de si será posible un equilibrio donde tanto el progreso económico como la dignidad de los trabajadores recicladores sean complementarios, en lugar de mutuamente exclusivos. En un panorama político y social altamente polarizado, la evolución de esta medida podría definir no solo la gestión de residuos, sino la misma esencia de la agenda política en la ciudad.