Convocatoria multitudinaria al Congreso: No a la extranjerización de la tierra

Convocatoria multitudinaria al Congreso: No a la extranjerización de la tierra

El próximo jueves, diversas organizaciones esperan reunir a millones de argentinos y argentinas en un acto de protesta masivo alrededor del Congreso de la Nación. El motivo central es el rechazo a la ley de extranjerización de la tierra, una legislación que ha generado gran controversia por sus posibles implicancias en la economía y soberanía nacionales. Oscar Verón, secretario de ATE en vías navegables, destaca que esta movilización se enmarca dentro de un contexto más amplio de políticas que, según él, buscan “la destrucción del país que lamentablemente lo vio nacer”.

Verón no escatima en críticas hacia Federico Sturzenegger, a quien describe como “el titiritero mayor”, y lo acusa de manejar a figuras como mi ley y de representar los intereses de las multinacionales, afirmando que “es el arquitecto de la destrucción del Estado”. Además, resalta la amenaza que representa la flexibilización del trabajo en sectores clave, como el de los prácticos de buques que transitan por el Paraná, quienes enfrentan un ambiente laboral precario al que se suma la persecución por parte de las autoridades.

Los prácticos, encargados de guiar buques masivos, principalmente extranjeros, a través de complejas vías fluviales, han detenido sus labores en protesta por las condiciones impuestas por un decreto reciente, poniendo en pausa unos 187 buques. Según Verón, estas medidas buscan “bajar los costos que pagan las multinacionales”, a costa de los derechos laborales de los trabajadores, y alerta que la medida favorece intereses extranjeros en detrimento de la nave nacional.

La preocupación no se limita a los prácticos. Hay una sensación amplia de que estas políticas buscan transformar radicalmente la Argentina, moldeándola según los intereses del capital extranjero, lo que incluye la venta de tierras con recursos naturales. Verón enfatiza que la lucha no es sólo por la tierra, sino también por la soberanía y los derechos humanos de todos los argentinos. La ley de tierras que propone abrir el mercado a inversores internacionales se percibe como una amenaza directa a comunidades y territorios nacionales, en un movimiento que se sentiría por generaciones.

Existen críticas también a las fuerzas de seguridad, con acusaciones de ser usadas más para reprimir al pueblo que para defenderlo. Este esquema de represión se asocia al uso de recursos públicos para proteger intereses privados. Verón llama a la resistencia constante desde la base, abogando por una movilización masiva que logre “temblar al Congreso”. La integración de diversas organizaciones es crucial para esta demostración de fuerza, un esfuerzo colectivo para frenar lo que Verón describe como “un viaje hacia el abismo”.

Pero hay optimismo para aquellos comprometidos con la defensa del patrimonio nacional. Verón expresa una esperanza basada en la capacidad del pueblo de resistir y finalmente triunfar. Al invitar a una participación extendida, reitera que “la pelea la vamos a ganar en la calle”. Así se prepara el jueves, no solo como un día de rechazo, sino como un símbolo de unidad y determinación frente a políticas desfavorables.

Consciente de los desafíos y de la dura realidad que enfrentan muchos argentinos, Verón concluye con un llamado a todos aquellos que se han sentido decepcionados por las promesas incumplidas y las políticas entreguistas. La manifestación en el Congreso es, en definitiva, un recordatorio de que las luchas por la justicia social y la soberanía están lejos de ser terminadas. “Hasta la victoria siempre”, remata, subrayando la necesidad de continuar activos, esperanzados y unidos en la lucha.