Lisandro Teschiewicz, Auditor General de la Ciudad, describió la reciente marcha universitaria como “una jornada impactante por la cantidad de personas que se movilizaron en todo el país, no solo en la Ciudad de Buenos Aires.” La movilización, comparada con la marcha federal de los años 90, refleja la fuerza y organización de las universidades en toda Argentina.
Con 54 universidades nacionales y un sistema universitario que suma más de 60 universidades públicas, Teschiewicz enfatizó la importancia de estas instituciones al afirmar que “van a dar respuesta a la necesidad de formación, pero también a la necesidad de investigación y producción de conocimiento.” Universidades como la del Comahue y la del Nordeste son centros de investigación de alta calidad en áreas específicas, como los bosques nativos y los reservorios de agua.
El impacto social de estas instituciones es profundo, especialmente en el conurbano bonaerense. Durante su tiempo como docente en la Universidad Arturo Jauretche, Teschiewicz observó que “más del 90% de los estudiantes eran primera generación de universitarios,” lo cual transforma no solo la vida de los estudiantes sino también la de sus familias.
La marcha fue en defensa de la educación pública, que según Teschiewicz, “abre mundos” y mezcla realidades. “Hemos perdido buena parte de nuestro país en la primaria y la secundaria,” lamentó, señalando la creciente segmentación socioeconómica de la sociedad.
Además de las preocupaciones presupuestarias, Teschiewicz destacó los ataques al sistema universitario que van más allá de los recursos financieros. “Atacan el sistema con persecución judicial,” señaló, aludiendo a las causas que enfrentan muchas universidades por convenios de asistencia técnica.
Ante la pregunta sobre el estado político actual, Teschiewicz reconoció que las respuestas no son simples, describiendo cómo la política económica ha afectado a los trabajadores, transfiriendo riqueza de los trabajadores a pocas empresas concentradas. “Este plan económico se llevó 5.500 millones de dólares que eran salario de trabajadoras y trabajadores argentinos,” destacó.
A través de esta marcha, las universidades defienden no sólo el sistema educativo sino también el futuro del país. “El futuro de la humanidad es el conocimiento,” afirmó Teschiewicz, subrayando la importancia de defender tanto las universidades como los recursos y salarios necesarios para mantenerlas funcionando.
Con la educación bajo ataque, Teschiewicz subraya la necesidad de una visión clara y un compromiso de lucha. “Nosotros sí sabemos cómo se construye ese mundo mejor… defendiendo esos cinco mil quinientos millones de dólares que son del salario de los trabajadores,” concluyó, destacando la importancia de la educación en la construcción de un futuro inclusivo y equitativo.
