Los 90 años del Obelisco: una celebración en Buenos Aires

El Obelisco de Buenos Aires, uno de los monumentos más emblemáticos de la capital argentina, celebra sus 90 años. Como parte de los festejos por este significativo aniversario, la ciudad organiza una serie de eventos que atraerán tanto a locales como a turistas. El presidente del Ente de Turismo de la Ciudad, Valentín Díaz-Gilligan, destacó la importancia de este ícono porteño, no solo para los habitantes de la ciudad sino para todos los argentinos: “Vamos a celebrar los 90 años de un ícono porteño y de todos los argentinos, como es el obelisco”.

Las celebraciones comenzarán desde temprano y, a lo largo del día, se permitirá el acceso al interior del obelisco, permitiendo a los visitantes disfrutar de una vista única de Buenos Aires. Una de las particularidades de este evento es que “van a subir 90 personas turistas y algunos de ellos más de 90 años”, señaló Díaz-Gilligan, subrayando la significancia de aquellas personas que nacieron antes de que el obelisco existiera.

De acuerdo con Díaz-Gilligan, este monumento ha sido testigo de momentos fundamentales en la historia argentina. “Fue testigo de los últimos 100 años de historia de la Argentina, porque tragedias y festejos se concentraron muchas veces en el obelisco”, expresó. Sin embargo, reconoció que en el pasado el obelisco también tuvo “mejores épocas o peores épocas”, haciendo alusión a momentos en los que estuvo descuidado.

El obelisco no solo es un símbolo arquitectónico, sino también un testimonio del desarrollo urbanístico de Buenos Aires. Díaz-Gilligan explicó que “toda esa zona de la Ciudad de Buenos Aires fue pensada entre fines del siglo XIX, principios del siglo XX”. La Avenida 9 de Julio, donde se ubica el obelisco, era parte de un gran plan de urbanización que implicó la demolición de varias manzanas para su construcción. “Como parte de toda esa transformación que unió la Plaza de Mayo y la Casa Rosada con tribunales, […] se termina haciendo el ícono este que es el obelisco”, añadió.

En 2010, se tomó la decisión de dotar al obelisco de un mirador y un ascensor, lo que permitió mejorar el acceso y la experiencia de los visitantes. “El obelisco tiene una puerta, el primero es Monumento Histórico Nacional, así que no se puede tocar la parte exterior. Entonces para poder hacer un ascensor ahí adentro hubo que entrar por una puerta muy chiquitita que todos la vimos”, explicó Gilligan, resaltando las dificultades y cuidados necesarios para realizar trabajos de esta magnitud en un monumento histórico.

Como parte de las festividades se incluye un espectáculo de mapping que narrará las nueve décadas de historia desde su creación. “A la tarde-noche vamos a tener un mapping sobre el obelisco y un show que va a dar la orquesta de Mahler”, comentó Díaz-Gilligan, indicando que este evento ofrecerá una perspectiva única de la evolución del país desde el año 1936 hasta nuestros días.

Además, este evento se integra con otra importante celebración llamada “Corrientes 24 horas”, que busca revitalizar la actividad en la Avenida Corrientes, conocida por sus teatros y pizzerías. Este evento garantizará el acceso al transporte público durante toda la noche, con subtes operando hasta las 3 de la madrugada. “Las pizzerías permanecen abiertas, heladerías, restaurantes en general, bares, […] tiene una oferta gastronómica importante para seguir disfrutando la noche”, afirmó el funcionario. Esta iniciativa busca, entre otras cosas, transformar el obelisco de un espacio de manifestaciones a un atractivo turístico permanente.

El presidente del Ente de Turismo de la Ciudad extendió una invitación a todos aquellos que deseen ver una cara diferente de Buenos Aires desde lo alto del obelisco: “Te esperamos para cuando quieras subir para ver Buenos Aires con una vista completamente distinta de la 9 de Julio, las diagonales, la vista del río, así que estás más que invitado”.