La Ciudad de Buenos Aires ha sido testigo de un cambio significativo en su sistema público de salud, conforme lo describe Fernán Quirós, Ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires. Este cambio está orientado a establecer redes de cuidados progresivos, una iniciativa que se viene trabajando desde hace varios años.
Este modelo de atención está diseñado para acercar los servicios médicos a la comunidad, ofreciendo centros donde se atienden cuestiones habituales y estudios más simples, como explica Quirós: “es planificar un sistema de atención orientado por el nivel de complejidad de tu problemática”. Los centros más complejos ya no serán el destino habitual de todos los pacientes; en su lugar, están reservados para problemas de salud más complejos, mejorando así la capacidad de los hospitales de la ciudad.
La introducción de estos centros diagnósticos es parte de un esfuerzo por humanizar y eficientizar el sistema, manteniendo al paciente dentro de su entorno familiar hasta que sea absolutamente necesario acudir a un especialista. Hasta ahora se han inaugurado dos centros, y se trabaja en un tercero en la zona de Palermo.
En cuanto a la atención de extranjeros, Quirós aclara que el fenómeno del ‘tour sanitario’, donde personas del extranjero venían a la ciudad para recibir atención médica gratuita, numéricamente es insignificante en la actualidad. El foco se ha puesto en identificar a quienes no tienen un DNI argentino para “recuperar el gasto” de sus atenciones, una política que se ha implementado hace ya más de un año.
La inversión en infraestructura y tecnología también ha sido notable. “Nosotros venimos invirtiendo en el sistema de salud de una manera muy, muy significativa, cuatro o cinco veces más de lo que se venía invirtiendo en los años anteriores,” asevera Quirós. Esta inversión ha permitido modernizar los hospitales, aumentar la capacidad quirúrgica en un 25% en los últimos dos años, y reducir la proporción de pacientes extraterritoriales del 45% al 30%.
El aumento de capacidad no solo está en el equipamiento sino también en los recursos humanos, al incrementar el número de profesionales en el sistema. Todo esto enfocado especialmente en facilitar el acceso a los porteños, en una estrategia de “prioridad porteña”.
En términos de prevención, se han adelantado las campañas de vacunación antigripal para ser más eficaces este año. “Esta es una tarea que ha hecho el Ministerio de Salud de la Nación porque son quienes proveen las vacunas, y la han provisto varias semanas antes,” dijo Quirós, explicando cómo esto permite a todas las jurisdicciones, incluida Buenos Aires, actuar con mayor celeridad.
La vacunación se realiza en todos los hospitales y centros de salud de la ciudad, y se recomienda especialmente para los grupos de riesgo definidos por el calendario nacional. Esto incluye a mayores de 65 años, embarazadas y niños entre 6 meses y 2 años, junto con personas que tengan enfermedades preexistentes.
Este enfoque moderno, integral, y proactivo en el sistema de salud de Buenos Aires es un gran paso hacia un sistema más eficiente y justo, lo cual sin duda es una necesidad para los habitantes de la ciudad en estos tiempos.