Relevamiento del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre personas en situación de calle

El reciente relevamiento del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires indica que una mayoría significativa de personas en situación de calle ha optado por refugiarse en los paradores que ofrece la ciudad. Según los datos suministrados, ‘siete de cada diez personas en situación de calle se encuentran dentro de los centros de inclusión’. Una de las afirmaciones más destacadas del informe es que ‘sólo un chico fue detectado en situación de calle, ¡uno solo!’. Esta afirmación se presenta con cierto escepticismo, ya que ‘a mí me parece un número, ¡ojo!, por lo menos no son mil quinientas como dijeron en otros años, ahora ya son cinco mil’.

Este censo realizado por el propio gobierno reporta que ‘mil seiscientas trece personas se encuentran en la vía pública y tres mil quinientas sesenta y tres están alojadas en centros de inclusión social’. Con un total que ronda las ‘cuatro mil, cinco mil personas en situación de calle en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires’, el nuevo relevamiento muestra cifras superiores a recuentos previos. Sin embargo, se pone en cuestión la veracidad y el origen de estos números, ya que ‘el dato surge del propio gobierno de la ciudad’.

Lamentablemente, no se cuenta con cifras alternativas o una versión de las organizaciones que trabajan directamente con la población en situación de calle, lo que dificulta contrastar estos números. Las presuntas vacaciones del personal de estas organizaciones coinciden con la publicación del informe del gobierno de la ciudad, algo que se menciona con suspicacia.

La descripción de estos centros de inclusión social se detalla señalando que ‘dispositivos que, recordemos, entran las personas a las seis de la tarde, siete de la tarde y no pueden salir hasta las siete de la mañana del día siguiente’. Además, se menciona la problemática de las pertenencias: ‘a todo esto no pueden entrar con sus pertenencias, así que cuando salen, si dejaron algo afuera, obviamente pasó otra persona y se la llevó’. Estas restricciones generan críticas y cuestionamientos sobre las condiciones reales que enfrentan las personas sin hogar al recurrir a estos servicios.

Adicionalmente, el gobierno informa que ‘de las 654 personas más registradas respecto de mayo, 598 fueron censadas dentro de los dispositivos del gobierno’, un dato que sugiere que estas nuevas cifras reflejan en su mayoría la inclusión en paradores y no un aumento significativo de la población en situación de calle en sí.

El único testimonio oficial disponible es del Ministro de Desarrollo Humano y Hábitat de la ciudad, Gabriel Raida, quien afirma que ‘el cambio profundo en nuestro esquema de centros de inclusión es el resultado de contar con espacios específicos para problemáticas específicas como salud mental o adicciones o para poblaciones específicas, ya sean familias, mujeres u hombres solos o con mascotas’.

Pese a estas declaraciones, se mantiene un nivel de escepticismo sobre la verdadera efectividad e inclusividad de estos centros, ya que los programas periodísticos y otras iniciativas independientes han expresado dificultades para contactar directamente con representantes del gobierno para cuestionar y discutir estas políticas.

En resumen, este nuevo censo del gobierno sobre la situación de la población en situación de calle en Buenos Aires presenta cifras que, aunque optimistas, no dejan de generar dudas sobre su completa veracidad y representan un llamado a investigar más a fondo los números reales y las experiencias de quienes viven esta realidad. El esfuerzo por comunicarse con el gobierno para obtener mayor claridad continúa, con la esperanza de poder entablar un diálogo abierto que considere todas las perspectivas.