En un esfuerzo por abordar el crecimiento irregular y los peligros asociados dentro de la Villa 31 en Buenos Aires, la administración de Jorge Macri ha puesto en marcha un operativo integral destinado a reforzar la legalidad y el orden en la zona. “La ley debe aplicarse y cumplirse en toda la ciudad de Buenos Aires”, afirma Laura, destacando la necesidad de que las villas también sean áreas seguras y reguladas.
El operativo, que ya comenzó a mostrar resultados, involucra la colaboración de la policía junto a otras áreas del gobierno de la ciudad, como espacio público y desarrollo humano, para “tomar control del territorio, limitar esos accesos, peatonalizar otros accesos y también inspeccionar comercios ilegales”. Esta colaboración no solo tiene como objetivo detener una expansión descontrolada, sino también asegurar que servicios de emergencia puedan acceder al área sin obstáculos.
Un aspecto crucial del plan es el apoyo de la comunidad local. “Hemos sentido el apoyo masivo de la mayoría de la población de la Villa 31”, relata Laura. Este soporte es vital, ya que la población entiende los riesgos que conlleva la construcción sin regulaciones adecuadas: “Hay muchísimos riesgos cuando se tapan calles… no pueden ingresar ambulancias o bomberos ante cualquier situación de emergencia o riesgo”.
El enfoque del gobierno de la ciudad es claro y contundente. El objetivo es no solo detener el crecimiento físico de la villa sino también integrar esta área en el régimen urbano general de Buenos Aires. “Vamos a estar con la policía y todos los controles 24 horas todos los días de la semana para evitarlo”, asegura, al referirse a la presencia constante en la zona.
La estrategia recuerda a otros esfuerzos municipales, como el caso de la avenida de Llaneda, donde “el orden llegó para quedarse” tras la intervención para eliminar la venta ambulante ilegal. Esta filosofía de permanencia y consistencia en la aplicación de la ley busca crear un ambiente en el que todos los ciudadanos puedan convivir bajo las mismas normas, asegurando que “la ley llega para que todos la cumplan, pero además para que proteja a todas las personas que hacen las cosas bien”.
Un componente adicional del operativo busca la “regularización de comercios que no tienen la habilitación correspondiente” y se controlará estrechamente “la presencia de actores ilegales, criminales, dentro de la villa”, subrayando el reciente esfuerzo que culminó en la demolición de un búnker narco en el área.
La propuesta de la administración es audaz pero necesaria, con la intención de transformar las dinámicas internas de la villa a través del orden y el cumplimiento de la ley. “La única manera de integrar la villa en la ciudad es empezando con orden y el orden lo traen la ley y la policía”, concluye Laura, poniendo de manifiesto la determinación del gobierno de trabajar en estrecha colaboración con la comunidad para asegurar el bienestar y la seguridad de todos sus habitantes.