La Semana Azul en Buenos Aires: Visibilizando el Autismo desde el Poder Judicial

La Semana Azul se ha instaurado como una iniciativa fundamental en Buenos Aires para crear conciencia sobre el autismo y otras discapacidades. Según Genoveva Ferrero, Administradora del Poder Judicial y del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, esta semana nació hace aproximadamente tres años con el objetivo de visibilizar y concientizar a la sociedad sobre la condición del autismo.

“La verdad es algo para muchos reciente y muchas veces no saben lo que es y creen que es un niño que hace lío, que es un niño disruptivo, creen que es un niño que se porta mal, creen que es un niño que no entiende”, explica Ferrero. El esfuerzo es por capacitar y prevenir situaciones injustas que afectan a las personas dentro del espectro autista.

En materia de derechos para las personas con discapacidad, Ferrero señala que “en estos últimos años hubo un poquito un retroceso y una merma de derechos para las personas con discapacidad”. Se plantea la necesidad de cumplir los cupos laborales y facilitar el acceso al Certificado Único de Discapacidad (CUD), remarcando que quienes obtienen el CUD deberían hacerlo por necesidad auténtica, sugiriendo sanciones para aquellos que lo hacen de manera fraudulenta.

Ferrero destaca el compromiso del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires con la inclusión, mencionando que “logramos cumplir el cupo laboral que exige la ciudad”. Este cumplimiento del cupo, que es un punto porcentual más alto que el requerido a nivel nacional, evidencia un esfuerzo consciente por parte de la administración judicial para incluir a personas con discapacidad en su estructura.

Entre los logros más destacados de la administración de Ferrero se incluyen la creación de un observatorio de discapacidad y la introducción de una ley para que las vacantes en las escuelas privadas sean visibilizadas, evitando que las personas con discapacidad queden afuera del sistema educativo. Además, se anticipa un convenio con el gobierno de la ciudad para que la sede del Poder Judicial sirva como punto de entrega del CUD, esperando convertir este trámite en una experiencia más accesible.

“Son distintos y nos enseñan un montón y nos hacen ver las cosas distinto, y a la organización nuestra la hizo mejor”, reflexiona Ferrero. Estas iniciativas visibilizan un camino hacia una sociedad más inclusiva, que reconoce la diversidad de capacidades sin prejuicios ni barreras institucionales.

Como menciona Ferrero, “hoy un juez cuando se queda sin el cupo te llama y te dice, che, tengo que cumplir con la ley”. Esta transformación en la mentalidad organizativa refleja cómo el cumplimiento de estas normativas no solo responde a un mandato legal, sino a un compromiso genuino con la equidad.

Ferrero, con esta labor, nos deja un legado de iniciativas que esperan ser un referente en derechos e inclusión, instando a que más organismos adopten estrategias similares y resalten la importancia de ver las capacidades distintas como fortalezas y no como impedimentos.